EDITORIAL Por: Katia Pinzón Aranguren – Miembro principal de Junta Directiva VASED

VASED, Voluntariado que transforma vidas

Difícil “tarea” la de plasmar en palabras lo que significa para mí el ejercer voluntariado, ¿serán acaso apropiadas aquellas como altruismo, empatía, solidaridad, entusiasmo o devolución?  ¿O será más acertado describirlo desde la perspectiva de quienes, a pesar de tener tan poco nos dan tanto, cuando nos envuelven en cálidos y estrechos abrazos, o cuando nos regalan la más grande y auténtica de las sonrisas?   Realmente el hacer actividades de voluntariado me ha permitido encontrarme con la grandeza humana, con el cariño desinteresado, con la verdadera sinceridad, con la felicidad infinita de compartir; me ha llevado a comprender que somos privilegiados porque hay quienes nos permiten acceder a sus vidas y compartir con grandeza la sencillez de las mismas.  

Siempre me acompañan los rostros iluminados y felices de tantos niños, el recuerdo de sus brazos rodeando mi cintura, el brillo de sus ojos al disfrutar un caramelo, las danzas y comparsas que preparan con esmero y dedicación para celebrar ocasiones especiales, los mensajes plenos de palabras esperanzadoras y gratificantes.   VASED realmente transforma vidas, comenzando por la mía.

Los invito a vincularse y a volverse voluntarios y poder experimentar esto que tan difícilmente puedo describir con palabras.   Necesitamos manos, habilidades, dinero y buena voluntad; nadie es tan “pobre” como para no tener algo para compartir y nadie es tan rico como para no necesitar de otros.